Cuatro vuelos europeos fueron desviados o aterrizaron bajo medidas de seguridad el martes tras reportes de amenazas de bomba. Dos de los trayectos tenían como destino Varsovia; otro cubría la ruta entre Mánchester y Murcia, y el cuarto llegó a Sofía desde Israel. Las alertas dieron lugar a inspecciones de las aeronaves y a operativos en los aeropuertos afectados.

Uno de los vuelos con destino a Polonia era el LO286, de LOT Polish Airlines, que transportaba a 118 pasajeros desde Londres Heathrow. La aeronave, un Boeing 737 MAX 8, tenía previsto llegar al aeropuerto Varsovia-Chopin, pero fue enviada a Varsovia-Modlin luego de que se comunicara una alerta a las 9.54, hora local. Aterrizó sin inconvenientes a las 10.01. Los pasajeros fueron evacuados mientras las fuerzas de seguridad y los equipos especializados verificaban el reporte. El aeropuerto de Modlin permanecía cerrado durante el operativo.
La otra alerta en Polonia afectó a un vuelo de Scandinavian Airlines procedente de Copenhague, también con destino a Varsovia. El avión aterrizó en Chopin y quedó bajo inspección. El aeropuerto continuó operando, aunque se clausuró una de sus pistas mientras se realizaban las comprobaciones.
En España, un avión de Ryanair que viajaba desde Mánchester hacia el aeropuerto de la Región de Murcia recibió una amenaza durante el vuelo. Aterrizó allí a las 10.50 y se activó un dispositivo con servicios de emergencia, Policía Nacional y especialistas en desactivación de explosivos. Los 114 pasajeros y los siete tripulantes desembarcaron y pasaron por controles de seguridad.
El cuarto caso correspondió a una aeronave procedente de Israel que aterrizó de emergencia en Sofía, la capital búlgara, después de que se recibiera por correo electrónico una amenaza de bomba. El Gobierno de Bulgaria comunicó el incidente, pero no identificó ni la aerolínea ni el destino previsto del vuelo. En los casos de Polonia, las verificaciones de seguridad seguían en curso según la información difundida.




