El Fondo Monetario Internacional destacó cuatro líneas de trabajo acordadas con el Gobierno para impulsar la economía argentina. La portavoz Julie Kozack las presentó junto con la necesidad de sostener la baja de la inflación y fortalecer las reservas.

Las medidas incluyen ampliar los mercados locales de capitales y el crédito hipotecario, avanzar en cambios laborales que faciliten la contratación privada, desarrollar las concesiones de infraestructura y ejecutar las inversiones aprobadas mediante el RIGI.
El objetivo planteado es que el financiamiento y los proyectos de inversión se traduzcan en mayor actividad y empleo. Los anuncios describen una agenda de trabajo; sus efectos todavía dependen de la implementación.
Kozack también remarcó la importancia de seguir acumulando reservas para mejorar la capacidad de respuesta de la economía frente a dificultades externas.
Las declaraciones llegaron después del acuerdo técnico por la tercera revisión del programa. El desembolso previsto de 900 millones de dólares aún requiere la aprobación del directorio del organismo, cuyo tratamiento se espera para comienzos de diciembre.




