La histórica marca láctea La Suipachense, operada por Lácteos Conosur SA, fue declarada en quiebra y cesó definitivamente sus actividades. La decisión judicial impactó en 140 trabajadores de la planta ubicada en la localidad bonaerense de Suipacha, que quedaron sin empleo tras meses de incertidumbre.
La quiebra fue decretada por el Juzgado Civil y Comercial N° 7 de Mercedes. Según se informó, la compañía estaba controlada por el grupo venezolano Maralac.
La empresa había llegado a producir, en su mejor momento, unos 250.000 litros de leche diarios y tenía presencia en el mercado regional. Sin embargo, la paralización de la actividad y la falta de ingresos terminaron por acelerar el desenlace judicial.
La resolución judicial y el cierre definitivo
En el fallo, el tribunal sostuvo que “la inhabilitación de la empresa fallida es definitiva” y ordenó la inhibición general de bienes. También dispuso la inhabilitación del empresario venezolano Jorge Luis Borges León, responsable de la administración, medida que cesará al año de la sentencia, salvo lo que determine la ley concursal.
La declaración de quiebra llegó después de que, a multas de octubre, la Justicia exigiera la presentación de un plan de acción tras tres meses sin actividad productiva. La compañía no logró revertir ese escenario ni sostener la continuidad operativa.
El deterioro se había profundizado a comienzos de septiembre, cuando la dirección se despidió a nueve empleados administrativos y anticipó posibles desvinculaciones adicionales. Poco después, la planta detuvo por completa su producción y se registraron protestas de trabajadores junto a vecinos de Suipacha y Chivilcoy.
El fallo remarcó que la empresa llevaba “aproximadamente 3 meses” sin producción. Eso implicó “nula generación de ingresos” y la imposibilidad de restablecer funciones anunciadas en el plan presentado, según el texto citado.
Un sector bajo presión
La Suipachense se suma a otras compañías afectadas por la crisis del sector, entre ellas Sancor, ARSA —también vinculada al grupo Maralac— y Verónica.
Según datos del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), en diciembre de 2025 las ventas bajaron 0,4% respecto del mes anterior y 1,1% interanual en volumen. El acumulado anual mostró un alza del 5,2%, aunque no alcanzó a compensar la caída de 2024, cuando el consumo retrocedió 9,7%, con mayor impacto en el segmento de leches.
Un informe del Movimiento CREA advirtió que la sobreoferta y restricciones en el mercado externo presionaron los precios. También indicó que las existencias de productos lácteos superaron en 9,6% las cifras de 2024, lo que empujó la salida de existencias a valores menos competitivos.
Proyecciones y desafíos para 2026
De cara a 2026, el Movimiento CREA anticipó que la producción podría seguir creciendo, en un escenario de mayor concentración del sector y rentabilidad presionada.
En ese contexto, el principal desafío, según se indicó, será que el mercado interno y las exportaciones logren absorber el aumento de la oferta. Caso contrario, el excedente de inventarios podría sumar presión sobre el precio que reciben los productores, informó Infobae.






