El poder adquisitivo de los trabajadores argentinos sufrió un nuevo retroceso debido al impacto de los precios. El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) informó que los salarios registrados según el Indec volvieron a caer durante mayo, al registrar una suba promedio del 1,8% frente a un Índice de Precios al Consumidor (IPC) que se ubicó en el 2,1% en el mismo período.
La medición oficial interrumpió la tenue recuperación que se había insinuado durante abril. A partir de las estadísticas presentadas por el organismo del Estado, los haberes formales acumulan una contracción real del 4,2% en su capacidad de compra desde septiembre, momento en que los ingresos iniciaron una tendencia descendente continua.
La evolución del 1,8% en los haberes mensuales del sistema formal se estructuró a partir de comportamientos dispares entre las dos grandes ramas de ocupación. El segmento de los asalariados privados anotó una mejora nominal del 2%, mientras que las remuneraciones correspondientes a los empleados estatales avanzaron un 1,5%.
En el desglose del sector estatal se evidenciaron brechas según la dependencia gubernamental. Los haberes de los trabajadores de jurisdicción nacional obtuvieron un incremento del 1,9% durante mayo, mientras que el personal dependiente de las administraciones provinciales percibió una actualización menor, fijada en el 1,4% mensual.
El balance de los primeros cinco meses de 2026 expone que los sueldos privados registrados subieron un 12,3% ante una inflación acumulada del 14,7%. Por su parte, al evaluar el período completo desde el inicio de la gestión de Javier Milei, la pérdida real de poder de compra llega al 3,6% para los privados y se profundiza drásticamente hasta el 17,8% para los agentes públicos.




